Los transformadores son dispositivos importantes que llevan electricidad a nuestros hogares y empresas. Convierten la energía de alta tensión proveniente de las centrales eléctricas en una tensión más baja que podemos utilizar de forma segura. Existen dos tipos principales: los transformadores de distribución y los transformadores de potencia. Los transformadores de distribución suministran electricidad a hogares y pequeñas empresas. Por otro lado, los transformadores de potencia se utilizan en subestaciones e industrias grandes para tensiones más elevadas. Comprender cómo funcionan estos equipos y por qué son importantes nos ayuda a valorar la electricidad que usamos diariamente.
Una buena distribución y transformadores de potencia ofrecen muchas ventajas que mantienen los sistemas eléctricos funcionando sin interrupciones. En primer lugar, están diseñados para tener una larga vida útil. Los materiales resistentes con los que están fabricados soportan el desgaste y el deterioro. Esto significa que no se averían fácilmente, lo cual es fundamental para garantizar el suministro continuo de energía. Si uno falla, puede provocar cortes de electricidad que afecten a muchas personas. Por ejemplo, en un día caluroso de verano con los aires acondicionados en funcionamiento, una avería puede dejar sin electricidad a los hogares y causar malestar general. Invertir en un transformador de potencia corrugado de 2500 kVA, 20 kV/0,4 kV para estaciones de energía renovable puede ayudar a mitigar tales riesgos.
